entre el fin de semana y la eternidad. ahi estamos
el cuento de la urraca
1 de septiembre me despierto sola, pronto, cansada. Sobre todo la última pero eso a ti te da igual. Llego a mi salón y me encuentro una urraca enorme sentada en el sillón, como esperándome. Las ventanas cerradas, todas, menos la de la cocina. Vaya vuelta ha dado - pienso- sí que tenía claro que quería entrar aquí. Estoy sola y sé que por mucho que llame nadie va a venir así que le hago unos videos divertidos a la urraca mientras pienso cómo sacarla de mi casa acabando las dos ilesas esta aventura. 9 de septiembre llegas a tu casa después del último pase en los Embajadores y encuentras tu cama cagada. Tú no lo piensas, tú me llamas: ven, tengo un pájaro en casa. Estoy llegando a la mía, no voy a ir, se habrá ido el pájaro, la mierda no parece de urraca -perfectamente yo sabía que no iba a ser otro tipo de pájaro, que ayer pedí una señal, que la vida sí que habla- no puede haber tanta coincidencia. Por favor ven, tengo mucho miedo. No voy a ir, ábrele la ventana y se irá. Pap...
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